LOS ORÍGENES DEL ROMÁNICO

IGLESIA DE SAN MARTÍN OBISPO

El primer testimonio documentado del pueblo está fechado el 1 de Agosto del año 948, donde se habla de una torre del Señor Sendino.
Seguramente se trataba de una torre levantada en el siglo IX para fortificar la línea defensiva del río Duero frente a los árabes.
Torresandino –"Torre Domno Sindino"- edifica su castillo alrededor de la torre del homenaje, se fortifica con murallas y se encierra con puertas almenadas.
En el siglo XII, pasada la amenaza islámica, la fortaleza queda obsoleta y sus sillares son aprovechados para levantar una iglesia románica, que sufrirá varias transformaciones a lo largo de los siglos.
De esta primera época se conserva la torre, una capilla con arco de medio punto al muro sur y las columnas que, con sus capiteles románicos, soportan una bóveda de crucería sexpartita, situadas al inicio del actual crucero, que en su día precedían a un ábside semicircular.
Ese primer presbiterio se hallaba más elevado que el resto de la nave, de ahí que en la actualidad, estas columnas tengan sus basas a un metro de los cimientos.